“PSOE, Més y Podemos han convertido el inicio de la legislatura en una bacanal de enchufes, cargos de confianza y dedazos”

“PSOE, Més y Podemos han convertido el inicio de la legislatura en una bacanal de enchufes, cargos de confianza y dedazos” Así de tajante se ha mostrado Jorge Campos, presidente de VOX Baleares y portavoz en el Parlamento balear. Sólo entre el Ayuntamiento de Palma, el Consell de Mallorca y el Gobierno Balear se suman al menos 37 cargos de designación directa, a dedo, en el arranque de la legislatura, por lo que “estos van a ser los cuatro años de la subvención, del enchufe, de la duplicidad y del todo vale. El Pacto tiene que dejar de jugar al Monopoly con el dinero de los ciudadanos”.

En el Ayuntamiento de Palma el tripartito cuenta con 11 cargos de confianza más que en la pasada legislatura cuando ellos mismos gobernaban. El Consell de Mallorca presidido por la socialista Catalina Cladera ha aumentado en 6 cargos ocasionando un gasto extra a las arcas púbicas de 323.000 euros anuales. El Gobierno balear suma con una conselleria, dos secretarías autonómicas y cinco direcciones generales más, lo que ha conllevado la contratación de 20 asesores más por la nada desdeñable cantidad de 600.000 euros al año.

Pero el aumento de cargos de confianza es “solo el principio”. La presidenta Armengol ha anunciado en una entrevista que “hacen falta más funcionarios y más gente para poder gestionar”. Campos ha señalado que “no se debe estigmatizar al funcionario. Es cierto que hay áreas en las que falta personal pero no es menos cierto que la izquierda utiliza a los funcionarios para colocar a los suyos. Armengol se va a embarcar en una loca carrera de cuatro años para disparar el gasto publico. Si de verdad quiere gestionar lo primero que debe hacer es aprender a trabajar con lo que tiene. Aquí parece que todo se soluciona colocando a los amigos con un sueldo público”.

Campos ha señalado que “antes que contratar funcionarios, lo que hay que hacer es optimizar su trabajo. No existen funcionarios vagos, lo que hay es malos responsables que no saben organizar”. Ha advertido a Armengol de que “lo puede vestir como quiera, pero la única solución pasa por desmontar chiringuitos, eliminar las duplicidades y entender que las estructuras de la Administración pública deben ser eficientes, costar lo menos posible y estar al servicio de los ciudadanos. Si Armengol y sus socios quieren colocar a sus amiguetes lo que tienen que hacer es montarse una empresa y pagar los sueldos de su bolsillo, así, tal vez, aprendan algo de economía básica y sepan lo que sufren autónomos y empresarios para llegar a final de mes”.