Idoia Ribas, candidata a la alcaldía de Calviá: “VOX va a ser decisivo para gobernar”

Más de 300 personas han arropado a Idoia Ribas en su presentación como candidata de VOX a la alcaldía de Calviá este viernes en el Real Golf Bendinat. Ribas ha dado a conocer los nombres de las personas que integran su lista entre los que destacan Esperaza Catalá, Carol Esteban, Andrés Buades, Juan Feliu, Juana Mari Prats o Teresa Tena, entre otros. Idoia Ribas ha asegurado que “VOX va a ser decisivo para gobernar en Calviá”.

Al acto han asistido los candidatos de Palma, Fulgencio Coll; de Inca, Francisco Pol; de Alcudia, Juan Sendín; la cabeza de lista al Congreso de los Diputados, Malena Contestí; los candidatos al Senado por Mallorca, Manuela Cañadas y Antonio Salvá, así como miembros de la dirección del partido y de los comités locales de la Part Forana, ademas de residentes calvianers de toda nacionalidad.

El presidente de VOX Baleares, Jorge Campos, ha celebrado la respuesta del municipio: “Calvia no es solo un municipio grande, es además un gran municipio”. Ha señalado ante el respaldo de Calviá que “esta es la muestra del impulso del partido, vemos como cada día somos más los que sumamos, los que estamos dispuestos a cambiar las cosas desde los municipios”.

La candidata ha esbozado algunas de las líneas de su programa electoral que pasan por garantizar los servicios sociales que presta el consistorio o poner freno a la venta ambulante ilegal y la prostitución callejera que dañan la imagen turística del municipio y perjudican a vecinos, hoteleros y oferta complementaria.

Ribas se ha comprometido a “darlo todo, no se me caen los anillos. Sé que esto no es un paseo por las nubes, voy a hacerlo de una forma valiente. Yo no vengo aquí a agachar la cabeza”. En la línea expresada por Jorge Campos, Ribas se ha propuesto que el cambio comience en los municipios. Y como ejemplo ha puesto la política lingüística del Ayuntamiento de Calviá que ha anunciado cambiará: “estoy cansada de que seamos ciudadanos de segunda en nuestro propio país porque nos exigen un certificado de catalán. En Calviá dos de cada tres personas utilizan el castellano y el Ayuntamiento nos quiere imponer hasta en nuestras casas y empresas lo que tenemos que hablar”.