El Pacto tumba una propuesta de VOX para mejorar la retribución y los medios de los funcionarios de prisiones de Ibiza

El Grupo de diputados de VOX Baleares ha elevado a comisión parlamentaria una Propuesta No de Ley (PNL) para para instar al “Gobierno del Estado a dotar con más medios humanos y a incrementar la retribución salarial de los funcionarios de Prisiones de Ibiza para hacer frente a los gastos derivados de la doble insularidad”. El diputado de VOX, Sergio Rodríguez, ha defendido la PNL que ha contado con el apoyo de PP y Cs pero que no ha podido prosperar por el voto en contra de PSIB-PSOE, Més per Mallorca y Podemos.

Rodríguez ha señalado que se ha tratado de un “veto ideológico”: “el sectarismo del Pacto de Gobierno les lleva a oponerse a los que es justo, necesario e imprescindible, todo para no verse en el mal trago de apoyar una propuesta de VOX. La izquierda y los nacionalistas demuestran que anteponen sus intereses partidistas a los trabajadores públicos y sus familias. Los funcionarios de prisiones llevan a cabo un trabajo encomiable en unas condiciones laborales y salariales indignas. A Armengol y los suyos eso no les preocupa. Podrían preguntarse qué plus cobra un diputado de Ibiza por trabajar en Mallorca o Madrid y compararlo con lo que percibe un funcionario de prisiones”.

La situación que se vive en la Prisión de Ibiza es límite y exige la actuación inmediata de las instituciones. En la Prisión de Ibiza el colectivo de funcionarios, compuesto por unos 100 trabajadores, tras un “concurso de traslado” que llevaba al menos cuatro años sin convocarse, ha solicitado y conseguido el traslado entre 40 y 50 funcionarios a otros destinos fuera de Baleares, lo cual provoca una merma significativa de la plantilla insular. Dicho traslado está motivado por la carestía de la vida y la vivienda en Ibiza, ya que con el mismo sueldo tienen mejor calidad en otros destinos. Ello es debido al bajo plus de insularidad que se les abona (alrededor de 85 euros mensuales) es del todo insuficiente para residir en Ibiza. Ello les obliga a vivir en “pisos patera”, en muchas ocasiones alejados de sus familias.

Entre los problemas denunciados por los funcionarios se encuentra la insuficiente equipación. Por ejemplo los cacheos a los internos no se realizan con guantes de seguridad o antipunción sino con “guantes de jardinería”. También es preocupante la desaparición de los pabellones destinados a alojar a funcionarios, reconvertidos ahora en oficinas.
Por otra parte, denuncian la falta de médico destinado en la prisión, y que ante cualquier emergencia sanitaria se debe trasladar a los internos que lo necesiten al Hospital General de Can Misses demorando la asistencia sanitaria inmediata con el consiguiente peligro para la salud del paciente.