El Gobierno balear cuela el catalanismo radical en los exámenes de Selectividad: burlas a la Guardia Civil y chantaje a los alumnos.

A los alumnos se les ha entregado un artículo de Melcior Comes publicado en el diario Ara el 27 de diciembre de 2019. El texto habla de los asistentes de voz para decir que “cada vez más este tipo de aparatos estarán presentes en la vida de mucha gente, y si nos pasamos tantas horas hablando con ellos en castellano será una derrota más de nuestra lengua, más significativa que la que sufrimos día a día en la administración pública o en la cartelera de cine”.

 Se refiere a “usuarios de los países catalanes”, y se permite la burla: “estamos hablando de un asistente que nos ayuda o nos distrae, no de un guardia civil, pero de momento no rula si no le hablas en la lengua de un imperio”. El presidente de VOX Baleares, Jorge Campos, ha lamentado que “una vez más vemos como la izquierda en manos de los separatistas utiliza hasta algo tan importante como los exámenes de Selectividad para su burdo adoctrinamiento.

 Están enfermos, no puede definirse de otra manera. ¿Qué esperan que conteste un alumno cuando le piden su opinión? ¿Cómo van a puntuar a aquel que se atreva a discrepar de su fanatismo pancatalanista? Este examen es una amenaza en toda regla que busca amedrentar a los jóvenes. 

Si uno no contesta lo que estos sectarios quiere oír, se juega su nota de acceso a la universidad. Es un atropello gravísimo a las libertades”. Respecto a la mención a la Guarda Civil, ha recordado que no es la primera vez que desde el Gobierno balear se alienta el odio contra una de las instituciones mejor valoradas por los españoles: “en el último año se ha subvencionado un concierto en Felanitx, en Mallorca, en el que se quemaron banderas de España, un libro que se burlaba de la Guardia Civil y la Policía Nacional, e incluso se sigue recomendando desde Educación que los Ayuntamientos contraten para las fiestas populares a Valtonyc, el fugado y condenado por amenazas y apología del terrorismo que llegó a decir en un escenario que 'había que salir a matar a un puto guardia civil'”. 

Campos ha censurado el “constante mensaje de victimísmo del catalanismo radical que apenas puede esconder su supremacismo y su odio a todo lo que consideran español”. Ante ello ha anunciado que pedirán explicaciones al responsable de Educación, el consejero socialista Martí March, en el Parlamento de las Islas Baleares, a pesar de que “no esperamos nada de March, que lo único que ha demostrado es sentirse muy cómodo con todos los casos de adoctrinamiento que hemos denunciado. Su modelo de escuela no es la inmersión lingüística, es ahogar en su a las mentes de los niños y los jóvenes en su delirio catalanista”.